#CuscoDatos. En un claro castigo en las urnas, la ciudadanía expresó su rechazo a la reelección de los congresistas Guido Bellido Ugarte y Katy Ugarte, quienes obtuvieron apenas 8 mil 455 y mil 362 votos, respectivamente. Estas cifras, notablemente bajas en comparación de la elección del 2021, evidencian el descontento popular frente a sus cuestionadas actuaciones en el Parlamento.
Ambos parlamentarios fueron elegidos en el 2021 por Perú Libre, pero postularon en las Elecciones Generales 2026 por las organizaciones políticas "Podemos Perú" y "Progresemos", respectivamente. Ninguna de estas agrupaciones logró superar la valla electoral.
CONGRESISTA BELLIDO: DE PREMIER A UNA VOTACIÓN EN CAÍDA
Uno de los políticos que evidenció el rechazo ciudadano fue Guido Bellido. A diferencia de su colega Alejandro Soto, Bellido alcanzó un ligero respiro en votos —8,455 según el 80% de actas contabilizadas por la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE)—, pero insuficiente para conservar su curul. Postuló al Parlamento por las filas de "Podemos Perú", partido liderado por el cuestionado e investigado empresario José Luna, organización política que tampoco logró pasar la valla electoral.
Bellido, que en los comicios de 2021 obtuvo 20,164 votos bajo el símbolo de Perú Libre y llegó a desempeñarse como presidente del Consejo de Ministros durante el gobierno de Pedro Castillo, fue luego calificado de "traidor" por sectores afines al ahora expresidente Pedro Castillo. La pérdida de respaldo popular en estas elecciones 2026 lo obligará a dejar su escaño en julio del presente año.
CONGRESISTA UGARTE Y SU FRACASO ELECTORAL
Similar suerte corrió la parlamentaria Katy Ugarte, quien también fue elegida originalmente por Perú Libre. En estas elecciones, Ugarte postuló por el partido Progresemos y obtuvo apenas 1,362 votos, una drástica caída frente a los 12,700 votos que le permitieron ingresar al Congreso en 2021.
La legisladora ocupó durante ocho días el cargo de ministra de la Mujer, pero su gestión parlamentaria estuvo marcada por la polémica. Uno de los escándalos que salpicó su nombre fue el presunto recorte de sueldos a sus propios trabajadores, hecho que le valió una sanción de la Comisión de Ética del Congreso El electorado, en esta ocasión, también le dijo "no".